Lucila Bergonzi
Un poco de quién soy, y de cómo entiendo este trabajo.
QUIÉN SOY
Soy Lucila Bergonzi, Licenciada en Psicología por la Universidad de Buenos Aires (UBA) y creadora de Psicóloga.luli, un espacio que nació con la intención de acercar la psicología a la vida cotidiana de una manera clara, cercana y profesional.
A lo largo de mi recorrido trabajé con adolescentes, adultos, parejas y familias, tanto en el ámbito clínico como institucional. Esos años de experiencia fueron construyendo mi manera de ejercer la profesión y reafirmando algo que para mí es fundamental: detrás de cada motivo de consulta hay una persona, una historia y una forma singular de atravesar lo que le sucede.
Con el tiempo, mi trabajo también fue creciendo más allá del consultorio. Hoy desarrollo junto a excelentes colegas capacitaciones para empresas y organizaciones, espacios de formación y acompañamiento para psicólogos que están comenzando su práctica profesional, y continúo creando contenido de divulgación psicológica para acercar conceptos, herramientas y reflexiones a la vida cotidiana.
Hoy, Psicóloga.luli reúne las distintas partes de mi recorrido: la clínica, la formación, la divulgación y el desarrollo de nuevos proyectos dentro de la psicología.
FORMACIÓN
Me formé como Licenciada en Psicología en la Universidad de Buenos Aires (UBA), con una formación de base psicoanalítica que continúa siendo central en mi manera de comprender a las personas, sus vínculos y aquello que se expresa a través del malestar.
A lo largo de mi recorrido profesional continué ampliando mi formación en diferentes áreas y perspectivas de la psicología. Me formé en duelo y procesos de pérdida, profundicé en el abordaje sistémico, especialmente para la comprensión de los vínculos, las parejas y las familias, e incorporé herramientas provenientes de la terapia cognitivo-conductual para aquellas situaciones en las que considero que una intervención más específica puede resultar necesaria.
No entiendo estos enfoques como miradas que necesariamente compiten entre sí. Mi práctica parte de una orientación clínica definida, pero también de la posibilidad de utilizar diferentes recursos con criterio profesional, de acuerdo con la problemática y las necesidades de cada persona.
Creo en una psicología que pueda sostener la profundidad de una historia y, al mismo tiempo, ofrecer herramientas cuando son necesarias.
Por eso, la formación continua ocupa un lugar importante en mi ejercicio profesional: seguir estudiando, supervisando y revisando la propia práctica también es una forma de cuidar a quienes confían en nosotros.
CÓMO ENTIENDO LA TERAPIA
No creo en terapias construidas a partir de fórmulas ni en respuestas que puedan aplicarse de la misma manera a todas las personas.
Dos personas pueden llegar al consultorio diciendo “me pasa lo mismo” y, sin embargo, aquello puede tener sentidos completamente diferentes en la historia de cada una.
Por eso, mi trabajo comienza por escuchar.
Escuchar no solamente aquello que duele hoy, sino también los vínculos, las experiencias, las repeticiones, los silencios y las formas que cada persona fue encontrando para atravesar su propia historia.
Para mí, hacer terapia no significa decirle a alguien qué debería hacer con su vida. Significa construir un espacio donde pueda comprenderse con mayor profundidad, reconocer aquello que se repite, poner en palabras lo que hasta ese momento quizás no podía nombrar y empezar a construir otras maneras posibles de posicionarse frente a lo que le sucede.
Hay momentos en los que será necesario comprender. Otros en los que habrá que elaborar, cuestionar, acompañar o encontrar herramientas concretas.
La terapia no debería alejarte de quien sos. Debería permitirte conocerte lo suficiente como para poder elegir con mayor libertad qué hacer con eso.
QUÉ PODÉS ESPERAR
Podés esperar encontrarte con un espacio profesional, cercano y confidencial, donde no sea necesario llegar sabiendo exactamente qué te pasa ni cómo explicarlo.
A veces una persona llega con un motivo muy claro. Otras veces llega simplemente sabiendo que algo no está bien, que una situación se repite, que un vínculo duele, que una pérdida resulta difícil de atravesar o que ya no quiere seguir viviendo determinadas situaciones de la misma manera.
Podemos empezar desde ahí.
Durante el proceso voy a escucharte, preguntarte, señalar algunas cosas que quizás todavía no habías podido mirar y acompañarte a construir nuevas preguntas y formas de comprender lo que te sucede.
No voy a decirte cómo vivir tu vida ni a tomar decisiones por vos. Tampoco espero que encajes en una manera determinada de hacer terapia.
Mi función es acompañarte profesionalmente en un proceso que te permita entender qué te pasa, por qué determinadas cosas tienen el peso que tienen en tu historia y qué querés hacer con ellas a partir de ahora.
Porque una terapia puede aliviar el malestar, pero también puede hacer algo más profundo: ayudarnos a dejar de vivir algunas partes de nuestra historia como si fueran nuestro destino.
Un proyecto que hoy también forma parte de mi recorrido
Actualmente estoy trabajando en la escritura de un libro sobre el duelo y las distintas formas que puede tomar una pérdida en nuestra vida.
La muerte de alguien que amamos es quizás una de las experiencias más profundas de pérdida, pero no es la única que puede enfrentarnos a un proceso de duelo. También podemos atravesarlo frente al final de una relación, la pérdida de un proyecto, de un futuro que imaginábamos o de una etapa de nuestra propia vida.
El libro busca acercar una mirada psicológica y humana sobre estos procesos, incluyendo también el duelo anticipado: aquello que comienza a sucedernos cuando sabemos que una pérdida puede llegar, incluso antes de que ocurra.
No desde fórmulas ni desde la idea de que existen etapas que todos deberíamos atravesar de la misma manera, sino intentando comprender qué hacemos psíquicamente con aquello que ya no está, o ya no puede ser, como alguna vez fue.
Porque no existe una única manera de atravesar una pérdida.
Hay duelos tan singulares como los vínculos y las historias que los precedieron.
